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Seguridad social de los empleados del hogar

Pueden estar incluidos en el sistema especial, en calidad de empleados de hogar,  todos los mayores de 16 años, cualquiera que sea su sexo y estado civil, que reúnan los requisitos siguientes: que se dediquen, en territorio nacional, a servicios exclusivamente domésticos para una o varias cabezas de familia; que estos servicios sean prestados en la casa que habite el cabeza de familia y demás personas que componen el hogar; que perciba por este servicio un sueldo o remuneración de cualquier clase que sea.

Se considera empresario al titular del hogar familiar, ya lo sea efectivamente o como simple titular del domicilio o lugar de residencia en el que se presten los servicios domésticos. Cuando esta prestación de servicios se realice para dos o más personas que, sin constituir una familia ni una persona jurídica, convivan en la misma vivienda, asume esta condición el titular de la vivienda que habite o aquella que asuma la representación de tales personas, que puede recaer de forma sucesiva en cada una de ellas.

Están excluidos del campo de aplicación de este régimen especial:

1. Los prohijados o acogidos de hecho.

2. Las personas que presten servicios amistosos, benévolos o de buena voluntad.

3. El cónyuge, descendientes, ascendientes y demás parientes del cabeza de familia, por consanguinidad o afinidad, hasta el segundo grado inclusive. No obstante, si se demuestra su condición de asalariados tal exclusión decae, debiendo en este caso para su afiliación y alta acompañar una declaración del empresario y del familiar en la que conste la condición de trabajador por cuenta ajena, categoría, puesto de trabajo, forma y cuantía de la retribución, centro de trabajo, horario y cuantos datos sean precisos al efecto.

4. Los cuidadores profesionales contratados mediante la prestación económica destinada a la cobertura de los gastos del servicio previsto en el Programa Individual de Atención (L 39/2006art.14.3 y 17), así como de los trabajadores dedicados a la asistencia de personas en situación de dependencia (L 39/2006 art.19), aunque, en uno y otro caso, los cuidados se lleven a cabo en el domicilio de la persona dependiente o del familiar con la que aquélla conviva.

5. Las tareas domésticas prestadas por trabajadores no contratados directamente por los titulares del hogar familiar sino al servicio de empresas, ya sean personas jurídicas de carácter civil o mercantil; en tal caso procede el alta de tales trabajadores en el Régimen General de la Seguridad Social por cuenta de esas empresas.

Los empleadores que tengan a su servicio empleados de hogar, cualquiera que sea el número de horas que éstos realicen, deben estar inscritos en la Seguridad Social y disponer de un código de cuenta de cotización dentro del sistema especial para empleados de hogar al que han de adscribir a los trabajadores.

El empresario está obligado a cursar el alta, y en su caso la afiliación, del empleado de hogar que le preste sus servicios, ya sea de manera exclusiva y permanente o de forma parcial o discontinua. Si el empleador no lo lleva a cabo, puede solicitarlo el propio trabajador en cualquier momento posterior a la constatación del incumplimiento de sus obligaciones por el empresario.

Las altas, bajas y variaciones de datos deben solicitarse mediante el modelo establecido al efecto por la Seguridad Social en los siguientes plazos:

  • El alta antes de iniciarse la actividad, siempre debe ser previa
  • Las variaciones de datos, en un plazo no superior a tres días desde que se producen
  • La baja, en un plazo no superior a tres días desde el cese en la prestación de la actividad.

En las solicitudes de alta en este sistema especial, ya se formulen por el empleador  o por el propio empleado de hogar, deben figurar, además de los datos establecidos con carácter general, el código de la cuenta de la entidad financiera en la que ha de domiciliarse el pago  de la cotización y los datos correspondientes al tipo de contrato de trabajo y al contenido mínimo del mismo (horas de trabajo semanales, salario pactado, salario mensual en especie y existencia o no de pacto de horas de presencia y/o de horas de pernocta, junto con la retribución por hora pactada).

El responsable del ingreso de las cuotas es:

1.  El empleador, tanto si el trabajador presta servicios de forma exclusiva y permanente, como si es trabajador a tiempo parcial de más de 60 horas al mes.

La obligación de cotizar continúa en la situación de incapacidad temporal, maternidad, riesgo durante el embarazo o la lactancia y paternidad, en los mismos términos que durante la situación de actividad. En incapacidad temporal, a partir del 9º día de la baja, el empresario debe cotizar únicamente por la aportación empresarial, correspondiendo a la entidad gestora o mutua el ingreso de la aportación del trabajador.

2.  Puede ser el propio trabajador, cuando preste servicios durante menos de 60 horas mensuales para un empleador.

Cuando se trate de empleados que causen alta directamente en el sistema especial los efectos en cuanto a la cotización tienen lugar desde el día del alta. La baja en este régimen produce efectos desde el día siguiente a aquél en que se haya cesado en la actividad, siempre que se comunique la baja en modelo oficial y dentro del plazo establecido. Cuando no se comunique la baja, se mantiene la obligación de cotizar hasta el día en que la TGSS tenga conocimiento del cese del empleado de hogar.

Si la TGSS practica la baja de oficio, por conocer el cese por actuación de la Inspección de Trabajo, por datos obrantes en la misma o cualquier otro procedimiento, la obligación de cotizar se extingue el día en que se haya llevado a cabo la actuación inspectora o hayan sido recibidos los datos o documentos en que se acredite el cese en la actividad.

Por otra parte, mediante cualquier medio de prueba admitido en derecho, puede demostrarse que el cese en la actividad tuvo lugar en otra fecha, a efectos de la extinción de la obligación de cotizar. Todo ello sin perjuicio de la devolución de cuotas indebidamente ingresadas, o el reintegro de prestaciones indebidamente percibidas, salvo que hayan prescrito.

El ingreso de las cuotas correspondientes a cada mes, se ha de efectuar antes del último día hábil del mes siguiente al que corresponda el devengo; esto es, las cuotas del mes de enero, se deben pagar antes del último día hábil de febrero.

El pago de las cuotas en el sistema especial para empleados de hogar debe realizarse obligatoriamente mediante el sistema de domiciliación en cuenta, sin que resulte necesario presentar ningún documento de cotización. La modificación de la cuenta en que esté domiciliado el pago tiene efectos el mismo mes en que se comunique, de formularse la comunicación entre los días 1 y 10 de cada mes, y a partir del mes siguiente a aquel en que se comunique, de formularse la comunicación entre los días 11 y último de cada mes.

Por la falta de ingreso de las cuotas en plazo reglamentario, por parte de la Seguridad Social se dicta providencia de apremio y se inicia el expediente correspondiente, sin previa reclamación de deuda o acta de liquidación, y se aplica el recargo establecido para los supuestos en que se hayan presentado o transmitido los documentos en plazo y el devengo de los intereses de demora.

Es por ello, que es importante que proceda a tomar las medidas establecidas para ello en nuestro Ordenamiento Jurídico – Laboral, para lo que sin duda deberá contar con el asesoramiento de un Profesional en el Derecho del Trabajo, recordándote que en esta, como en cualquier otra materia del Derecho Laboral y de la Seguridad Social, en Laboral Canarias podemos prestarte un servicio a la medida de sus necesidades, recomendándote que para una más completa información y asesoramiento al respecto, antes de tomar cualquier decisión de índole Jurídico – Laboral o de Seguridad Social,  te pongas en contacto con nosotros.         

Recibe un cordial y afectuoso saludo.

Laboral Canarias.

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